jueves, 12 de agosto de 2010

Paulo Freire



Pedagogo de los oprimidos y transmisor de la pedagogía de la esperanza



Paulo Freire (1921-1997) fue uno de los mayores y más significativos pedagogos del siglo XX. Con su principio del diálogo, enseñó un nuevo camino para la relación entre profesores y alumnos. Sus ideas influenciaron e influencian los procesos democráticos por todo el mundo. Fue el pedagogo de los oprimidos y en su trabajo transmitió la pedagogía de la esperanza. Influyó en las nuevas ideas liberadoras en América Latina y en la teología de la liberación, en las renovaciones pedagógicas europeas y africanas, y su figura es referente constante en la política liberadora y en a educación. Fue emigrante y exilado por razones políticas por causa de las dictaduras. Por mucho tiempo, su domicilio fue el Consejo Mundial de las Iglesias en Ginebra, Suiza.







Nació en Recife, Brasil, en 1921. En 1947, fue director del Departamento de Educación y Cultura del Servicio Social de la Industria. Estudió letras y se doctoró en 1959 en Filosofía e Historia de la Educación con la tesis «Educación y actualidad brasileña», en la que se sientan las bases de su método, según el cual todo proceso educativo debe partir de la realidad que rodea a cada individuo.
En los años 50, perteneció al primer Consejo Estatal de Educación de Pernambuco. En 1961, fue nombrado director del Departamento de Extensión Cultural de la Universidad de Recife. En 1963 puso en práctica su primer experiencia educativa de grupo, dentro de la Campaña Nacional de Alfabetización, consiguiendo la alfabetización de 300 trabajadores rurales en mes y medio. Fue acusado por la oligarquía y por ciertos sectores de la Iglesia de agitador político.
Como consecuencia del golpe militar de 1964, debió abandonar su actividad, calificada de subversiva, y buscó refugio en Chile, donde participó en diversos planes del gobierno democristiano de Eduardo Frei, como el programa de educación de adultos del Instituto Chileno para la Reforma Agraria (ICIRA). En Chile escribe Pedagogía del oprimido, cuyo contenido desagradó al gobierno de Santiago.
Profesor de la Universidad de Harvard, colaboró con los grupos dedicados a la reforma educativa en los ámbitos rurales y urbanos. En 1970 se trasladó a Ginebra (Suiza), donde trabajó en los programas de educación del Consejo Mundial de las Iglesias.
Después de dieciséis años de exilio, en 1980 volvió a Brasil, impartiendo docencia en la Universidade Estadual de Campinas y en la Pontifícia Universidade Católica de São Paulo, ciudad esta última de la que fue Secretário de Educação. En 1986, recibió el premio internacional «Paz y Educación» de la UNESCO. Fue investido doctor «honoris causa» por una veintena de universidades de todo el mundo.



El contexto en el que se inició Paulo Freire


Pablo Freire conoció desde niño la realidad del nordeste brasileño, en el que hasta hacía poco se vivía en esclavitud y que por aquellos tiempos las clases rurales vivían en relaciones laborales de opresión, marginadas del proceso social, político y económico y sin participación alguna en las decisiones importantes para el país.
Es ahí donde se introduce Paulo Freire, que intenta que sus coterráneos rompan su pasividad y silencio, que reconozcan la fuerza de su unidad transformadora, que adquieran la capacidad crítica para relacionarse con la sociedad y que se liberen de sus ataduras, única posibilidad de cambio de la sociedad. Se inserta en las nuevas ideas revolucionarias que existían en América Latina en los años 60, imbuido del lenguaje de liberación surgido de de las corrientes más avanzadas del catolicismo, que provocaron la teología de la liberación, y utilizando elementos de la dialéctica marxista para la visión y comprensión de la historia.



«La pedagogía del oprimido, como pedagogía humanista y liberadora tendrá, pues, dos momentos distintos aunque interrelacionados. El primero, en el cual los oprimidos van desvelando el mundo de la opresión y se van comprometiendo, en la praxis, con su transformación, y, el segundo, en que, una vez transformada la realidad opresora, esta pedagogía deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación» Paulo Freire







Paulo Freire se ocupó de los hombres y mujeres «no letrados», de aquellos llamados «los desarrapados del mundo», de aquellos que no podían construirse un mundo de signos escritos y abrirse otros mundos, entre ellos, el mundo del conocimiento (sistematizado) y el mundo de la conciencia (crítica). Porque para Freire el conocimiento no se transmite, se «está construyendo»: el acto educativo no consiste en una transmisión de conocimientos, es el goce de la construcción de un mundo común. Juan Manuel Fernández Moreno (ILCE)




Deshumanización



La «deshumanización» es la consecuencia de la opresión, y afecta a los oprimidos y a quienes oprimen.
Los oprimidos, en reacción contra los opresores, a quienes idealizan, desean convertirse a su vez en opresores. Es una gran contradicción, que desafía al oprimido proponiéndole una nueva fórmula, transformarse en los restauradores de la libertad de ambos. De esta forma, debería nacer un hombre nuevo que supere la contradicción: ni opresor ni oprimido: un hombre liberándose, humanizándose.




Educación Bancaria: el saber como un depósito



En la concepción bancaria, el sujeto de la educación es el educador el cual conduce al educando en la memorización mecánica de los contenidos. Los educandos son así una especie de «recipientes» en los que se «deposita» el saber. El único margen de acción posible para los estudiantes es el de archivar los conocimientos, convertidos en objetos del proceso, padeciendo pasivamente la acción del educador.
De este modo, a mayor pasividad, con mayor facilidad los oprimidos se adaptarán al mundo y más lejos estarán de transformar la realidad. La educación bancaria es, por tanto, un instrumento de opresión.




Educación Problematizadora: diálogo liberador



La propuesta de Freire es la «Educación Problematizadora» que niega el sistema unidireccional propuesto por la «Educación bancaria» ya que da existencia a una comunicación de ida y vuelta, y elimina la contradicción entre educadores y educandos. Ambos, educador y educandos, se educan entre sí mientras se establece un diálogo en el cual tiene lugar el proceso educativo. Con la «Educación Problematizadora» se apunta claramente hacia la liberación y la independencia, pues destruye la pasividad del educando y lo incita a la búsqueda de la transformación de la realidad, en la que opresor y oprimido encontrarán la liberación humanizándose.




La dialogicidad: Esencia de la educación como práctica de libertad



El diálogo es un fenómeno humano por el cual se nos revela la palabra, de la que podemos decir que es el diálogo mismo. Por ello hay que buscar la palabra y sus elementos constitutivos. Descubrimos así que no hay palabra verdadera que no sea una unión inquebrantable entre acción y reflexión y, por ende, que no sea praxis. De ahí que decir la palabra verdadera sea transformar el mundo.
La palabra inauténtica no puede transformar la realidad, pues privada de su dimensión activa, se transforma en palabrería, en mero verbalismo, palabra alienada y alienante, de la que no hay que esperar la denuncia del mundo, pues no posee compromiso al no haber acción. Sin embargo, cuando la palabra hace exclusiva referencia a la acción, se convierte en activismo, minimiza la reflexión, niega la praxis verdadera e imposibilita el diálogo.
Los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión. El diálogo implica un encuentro de los hombres para la transformación del mundo, por lo que se convierte en una exigencia existencial.
Y no podemos dejar de recordar que para Freire, la palabra tiene dos fases constitutivas indisolubles: acción y reflexión. Ambas en relación dialéctica establecen la praxis del proceso transformador. La reflexión sin acción, se reduce al verbalismo estéril y la acción sin reflexión es activismo. La palabra verdadera es la praxis, porque los hombres deben actuar en el mundo para humanizarlo, transformarlo y liberarlo.







El método de Freire es fundamentalmente un método de cultura popular, que, a su vez, se traduce en una política popular: no hay cultura del pueblo sin política del pueblo. Por este motivo, su labor apunta principalmente a concienciar y a politizar. Freire no confunde los planos político y pedagógico: ni se absorben, ni se contraponen. Lo que hace es distinguir su unidad bajo el argumento de que el hombre se hace historia y busca reencontrarse; es el movimiento en el que busca ser libre. Ésta es la educación que busca ser práctica de la libertad.
La metodología surge de la práctica social para volver, después de la reflexión, sobre la misma práctica y transformarla. De esta manera, la metodología está determinada por el contexto de lucha en que se ubica la práctica educativa: el marco de referencia está definido por lo histórico y no puede ser rígido ni universal, sino que tiene que ser construido por los hombres, en su calidad de sujetos cognoscentes, capaces de transformar su realidad.
La manera en que Freire concibe la metodología quedan expresadas las principales variables que sirven de coordenadas al proceso educativo como acto político y como acto de conocimiento; éstas son: la capacidad creativa y transformadora del hombre; la capacidad de asombro, que cualquier persona tiene, sin importar la posición que ocupe en la estructura social; la naturaleza social del acto de conocimiento y la dimensión histórica de éste.
Otras características del método de Freire son su movilidad y capacidad de inclusión. Por ser una pedagogía basada en la práctica, ésta está sometida constantemente al cambio, a la evolución dinámica y reformulación. Si el hombre es un ser inacabado, y este ser inacabado es el centro y motor de esta pedagogía, es obvio que el método tendrá que seguir su ritmo de dinamicidad y desarrollo como una constante reformulación.




La alfabetización como camino de liberación



Para Paulo Freire, el proceso de alfabetización tiene todos los ingredientes necesarios para la liberación. «... el aprendizaje y profundización de la propia palabra, la palabra de aquellos que no les es permitido expresarse, la palabra de los oprimidos que sólo a través de ella pueden liberarse y enfrentar críticamente el proceso dialéctico de su historización (ser persona en la historia)». El sujeto, paulatinamente aprende a ser autor, testigo de su propia historia; entonces es capaz de escribir su propia vida, consciente de su existencia y de que es protagonista de la historia.
Podemos entender la alfabetización como la conquista que hace el hombre de su palabra, lo que ciertamente conlleva la conciencia del derecho de decir la palabra.




Fases del método para la alfabetización



En la alfabetización es necesario seguir el método activo dialogal, crítico.
1º Fase: Levantamiento del universo vocabular (universo de las palabras habladas en el medio cultural del alfabetizando) de los grupos con los cuales se trabaja. Se extraen los vocablos de más ricas posibilidades fonéticas y de mayor carga semántica, con sentido existencial y emocional.
2º Fase: Elección de las palabras seleccionadas del universo vocabular investigado.
3º Fase: Creación de situaciones existenciales típicas del grupo con el que se va a trabajar.
Las palabras utilizadas reciben el nombre de generadoras, ya que a través de la combinación de sus elementos básicos propician la formación de otras. A partir de esas palabras se configuran las situaciones existenciales.
4º Fase: Elaboración de guías (Flexibles) que auxilien a los coordinadores de debate en su trabajo.
5º Fase: Descomposición de las familias fonéticas correspondientes a los vocablos generadores.
Se plasman las situaciones en láminas, diapositivas o proyecciones que, de la experiencia vivida por el alfabetizando, pasan al mundo de los objetos.
De uno en uno, los educandos van todos haciendo palabras nuevas con las posibles combinaciones a su disposición. Este proceso va creando conocimientos de palabras que enriquece la posibilidad de decirse diciendo su mundo.




Algunas Frases célebres sobre la educación



*Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho
*Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado
*Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos
*Enseñar exige la corporización de las palabras por el ejemplo
*Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando
*Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad
*Enseñar exige saber escuchar
*Nadie es, si se prohíbe que otros sean
*La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación
*No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión
*Decir la palabra verdadera es transformar al mundo
*Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa
*El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación
*El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas
*Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos
*Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre
*La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados "ignorantes" son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una "cultura del silencio"
*Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra
*Defendemos el proceso revolucionario como una acción cultural dialogada conjuntamente con el acceso al poder en el esfuerzo serio y profundo de concienciación
*La ciencia y la tecnología, en la sociedad revolucionaria, deben estar al servicio de la liberación permanente de la Humanización del hombre


Historia de la Educación Argentina Línea de tiempo

Historia de la Educación Argentina Línea de tiempo
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• De 1550 a 1700: En los primeros años de poblamiento del actual territorio argentino, la educación estuvo centrada en la escolaridad primaria a cargo de las órdenes religiosas (franciscanos, dominicos y más tarde, jesuitas) y basada en la evangelización y en el uso del idioma español con carácter obligatorio. Se cree que quizás haya sido durante la gobernación de Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias) cuando se establecieron las primeras escuelas. En 1613 se fundó la primera universidad del país: la Universidad de Córdoba, a manos de jesuitas y dominicos, sustentada en una concepción filosófica aristotélico–tomista, proponiéndose como objetivos formar al alto clero y a la burocracia colonial.
• De 1700–1800: La burguesía criolla adoptaba los ideales de la Ilustración. La educación se orientó hacia el comercio, la marina, la agricultura y los oficios, con carácter práctico y utilitario. Autores como Copérnico, Descartes o Newton no formaron parte del corpus de textos universitarios.
• De 1800–1852: Lograda la emancipación y ante la carencia de profesionales de la educación se implementó el sistema lancasteriano (el Gral. San Martín fue uno de sus defensores) que, apoyándose en alumnos monitores, intentaba compensar las desigualdades del simultaneísmo en el aula. Se trataba, no obstante, de una educación memorística sustentada en una férrea disciplina.
• De 1850–1880: La Constitución Nacional de 1853 estableció el derecho a educar y enseñar como una responsabilidad atribuida a los gobiernos provinciales. Uno de los pioneros en tal sentido fue el gobierno de la Provincia de Corrientes. Una ley de 1857 estableció como uno de los destinos de la renta la fundación de escuelas. En esa dirección, se realizaron las primeras experiencias en la Provincia de Buenos Aires, que sancionó su Ley de Educación en 1875. Las bibliotecas populares en tanto, cubrían la instrucción de las mujeres y fue Juana Manso la primera Directora de una escuela mixta en Buenos Aires. En 1864, a instancias de Bartolomé Mitre, se fundó el Colegio Nacional de Buenos Aires sobre la base del Libres del Sur y con dependencia de la Universidad, creada en 1821. Sobre este modelo institucional crecieron otros colegios nacionales en Catamarca, Tucumán, Mendoza, San Juan y Salta. Durante este período abrió sus puertas la Escuela Normal de Paraná, paradigma del normalismo y, a instancias de Sarmiento, arribaron al país 65 maestras estadounidenses que fueron afectadas a la formación de docentes.
• De 1880–1910: La educación tuvo un papel central en la constitución de la nación, considerada una condición esencial para hacer del país una república. En ese marco se sancionó la Ley Nº1420 de educación común, estableciendo su carácter obligatorio, estatal, laico y graduado. Sin embargo, este impulso del Estado a la educación pública universal entró pronto en contradicción con el sistema político restrictivo. Las consecuencias de esta tensión estallaron en las primeras décadas del siglo XX, cuando los nuevos sectores medios en expansión pusieron fin al régimen conservador.
• De 1910–1930: En las primeras décadas del siglo XX, la población escolar se duplicó, alcanzando prácticamente al 70% de los niños de edad entre 6 y 13 años. Hacia 1910, en el marco de los festejos del centenario, se profundizaron los contenidos patrióticos a fin de consolidar una concepción unificadora de la identidad nacional. En esta línea de acción, se había sancionado la Ley Láinez que señalaba claramente el influjo del estado nacional en los sistemas educativos provinciales. Por otra parte, en la universidad tuvo lugar una profunda democratización en los claustros, a través de la Reforma Universitaria de 1918. Paralelamente, la discusión sobre la reforma en la enseñanza media entre 1916 y 1917, giró en torno al proceso de ampliación política
• De 1930–1955: El peronismo resignificó socialmente la infancia. Se redactaron nuevos programas educativos y se impusieron celebraciones y conmemoraciones a tono con el enaltecimiento de la figura de la pareja presidencial. En el país la ampliación del consumo y la vigencia de los derechos sociales repercutieron en la extensión de la matrícula educativa.
• De 1955 a la actualidad: Con el desarrollismo se fortalecieron las escuelas técnicas y se dio un proceso de sistematización de la enseñanza media. A partir de los comienzos de los años 60 comenzaron a soplar aires de renovación en las aulas: surgieron los cuestionamientos y empezó a fortalecerse la opción de la educación problematizadora al influjo de Paulo Freire y las nuevas corrientes pedagógicas. Las interrupciones democráticas (1966–1973 y 1976–1983) asestaron duros golpes a la educación argentina, cercenando la libertad de cátedra y postulando la selección de contenidos fundamentalistas y obsoletos. Dos hechos trágicos: La noche de los bastones largos – que significó un duro revés para la universidad pública– y La Noche de los lápices – salvaje golpe a la participación estudiantil secundaria– lo ilustran tristemente. El retorno a la democracia permitió cambios y transformaciones que aún hoy continúan en implementación y evaluación permanente.

INTERACCIÓN ALUMNO–DOCENTE


Dentro del modelo planteado se reconoce la vital importancia que, en el proceso de docencia, tiene el proceso de enseñanza–aprendizaje, sobre el cual, en la era de la información y el conocimiento, se han generado nuevos paradigmas, pasando del tradicional modelo centrado en el rol del profesor que enseña sus conocimientos a sus alumnos, relativamente pasivos, a un modelo centrado en el estudiante. Este en un rol más activo, con recursos a su alrededor que le permiten aprender y con un profesor como asesor y facilitador de este proceso, con particular capacidad en el desarrollo de habilidades, valores y actitudes.
Estos nuevos paradigmas han venido a transformar de fondo la forma en la que se "enseñan conocimientos", cobrando ahora una mayor importancia, junto a los conocimientos, la forma en la que se "aprende" y se "desarrollan" valores, habilidades y actitudes, las cuales dependen de complejas interacciones sociales.
Se plantea, asimismo que el proceso de enseñanza-aprendizaje sólo es eficaz, si se da a través de la relación entre lo cognitivo y lo afectivo. Los sujetos que participan en el proceso tienen necesidades, intereses y motivaciones que influyen en la relación alumno-profesor.
Resulta necesario para la comprensión del enfoque propuesto describir a los participantes del proceso; los alumnos y docentes, los cuales establecen una interacción directa enmarcada en valores y una cultura tanto institucional como del medio en que se encuentran insertos.

DESCRIPCIÓN DEL PROCESO DE DOCENCIA EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR


Se propone un modelo del proceso de docencia, en el cual se identifican diversos factores o variables, que permitirán alcanzar resultados, los cuales deberán ser de calidad, no obstante los procesos que generan esos resultados también deben cumplir niveles de excelencia y productividad.
En este contexto, la calidad de la docencia, queda definida como lograr la formación de un profesional o técnico de nivel superior. No obstante para ser considerada de calidad, la docencia deberá satisfacer los siguientes requerimientos:
La docencia será de calidad si logra cumplir con las expectativas del egresado sea éste técnico, profesional, licenciado, graduado o posgraduado. Las expectativas están referidas a desarrollo intelectual, mayor status, movilidad social y mejores ingresos.
La docencia será de calidad si logra mejorar el desempeño laboral del egresado a través del desarrollo de competencias requeridas por las organizaciones y empresas.
La docencia será de calidad si el egresado es capaz de efectuar un aporte efectivo a la sociedad contribuyendo a su desarrollo y crecimiento económico y social.
La formación de profesionales y técnicos implica un proceso de transformación, que es el proceso de docencia, el cual a su vez requiere de subprocesos, los que se pueden dividir en dos tipos; aquellos que afectan la percepción sociocultural aportando imagen, status y prestigio a la institución de educación y los que conducen a resultados concretos y traducibles en competencias cognitivas, competencias metacognitivas y competencias sociales así como de la correspondiente disposición afectiva en los alumnos participantes del proceso.
A continuación se presenta el Modelo propuesto de Docencia en Educación Superior

LA DOCENCIA EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR


Modelo Heurístico de Enseñanza –Aprendizaje
El estudiante con sus estilos y estrategias de aprendizaje, rasgos de personalidad y componentes motivacionales; El docente con su estilo de enseñanza y sus características personales, y El contexto académico, con un perfil propio del quehacer disciplinario, una atmósfera social particular, definiciones de política de enseñanza, de evaluación del rendimiento, entre otras.
Este modelo está centrado en el proceso enseñanza-aprendizaje y en sus dos actores principales; estudiantes y docentes, subrayando
el rol de las percepciones y motivaciones que poseen ambos al participar e interactuar en dicho proceso.

La Formación Docente de Educación Superior

La problemática de la escasa formación docente en educación superior, se puede plantear desde múltiples aproximaciones disciplinarias, ya que se requiere la participación de múltiples profesionistas para la atención de las diversas áreas del conocimiento. En la inmensa mayoría de las Instituciones de Educación Superior existe una formación universitaria rígida, con planes y programas de estudio poco flexibles y ausencia de innovación en los procesos educativos, que impone un perfil predominante del profesor de corte tradicional, que privilegia el aprendizaje memorístico y la reproducción de saberes, con base en una praxis acrítica, fundamentalmente entendida como un conjunto de principios que orienta irreflexivamente a los profesores en la traducción de objetivos educativos a prácticas pedagógicas concretas (Stenhouse, 1975 y Elliot, 1983).Es por ello, que con este texto se plantea la necesidad de la formación de docentes en su ámbito de actuación en el nivel de Educación Superior, en la medida que muchos tienen diferentes tipos de formación profesional pero no basta con saber la asignatura o los contenidos para ser docentes. Desarrollo:Existen ciertos lineamientos para ejercer la profesión docente en algunas Instituciones de Educación Superior, pero el principal debería ser que se trate de un profesional en el área de su competencia, es decir que sea una persona con elevada preparación, competencia y especialización (Marcelo, 1995), antigüedad de experiencia profesional por lo menos de 5 años, y en algunos excepciones se aplicaría incluso una batería psicométrica y/o entrevista, que dé pauta a ciertos elementos de análisis y características personales que influyen en la docencia. En este rubro es necesario resaltar que para iniciarse en la docencia a nivel superior, además de cubrir los requisitos de ingreso propio en cada Institución educativa se debe contemplar que una característica primordial deber ser una actitud cognitiva de progreso y de apertura, es decir, que tenga capacidad de aprender a aprender y de cierto grado de sociabilidad, ya que el trabajo requiere el trato con personas.Se puede polemizar si es necesario incluir la batería psicométrica, pero esto no se aborda en el trabajo presente, más bien se tendría que analizar cómo en la docencia se reproducen patrones aprendidos durante la formación del profesionista y del propio sujeto en su medio ambiente . Por cierto, en algunos trabajos se ha abordado como los fantasmas del trabajo docente, desde una perspectiva psicoanalítica de la praxis educativa, pueden manejarse para fomentar la higiene mental en la práctica de la enseñanza. En este ámbito, se puede afirmar quelos valores están presentes en la práctica docente (Gore, 2000), es decir cuando enseñamos, transmitimos valores. Es preciso aclarar, por ello, que en el quehacer docente se da implícita la praxis axiológica. En esa relación educativa del nivel interpersonal del docente hacia la construcción intrapersonal de los alumnos, bajo los planteamientos ya mencionados, se debe abordar que la enseñanza de los valores debe estar implícita en la formación del profesorado, para que se pueda vivenciar en el aula. El proceso educativo hace referencia a múltiples elementos inmersos de forma implícita o explícita en la realidad del aula, pero es momento de reflexionar sobre los 3 elementos principales del proceso enseñanza-aprendizaje: El profesor, el alumno y los contenidos, mismos que deben ser objeto de análisis en la formación de cuadros docentes en las Instituciones Educativas. Queda claro que para toda Institución de Educación Superior el eje central para el mejoramiento de la Calidad educativa es la Superación del personal académico, recomendada por la ANUIES, ya que cada organismo aplica sus propias estrategias de la actualización y formación docente mismas que varían dependiendo de las políticas institucionales, en las que se debe promover que los docentes desarrollen más su capacidad en el ámbito profesional y brindarles alternativas de innovación docente con el fin de consolidar cuerpos académicos.Conceptualizar el nuevo papel del profesor en la práctica educativa cotidiana y real, conlleva situarlo en la idea de la posmodernismo y en el concepto de globalización, ya que ésta última relativiza todo lo que toca en su movimiento expansivo, desde la metafísica hasta la música (Brunner, 1998) y la Posmodernidad ha ejercido una fuerte influencia en la naturaleza de la vida intelectual en una variedad de disciplinas, tanto en la Universidad como fuera de ella (Giroux, 1989), y representa un estado de ánimo, una manera de nombrar diversos fenómenos que tiene que ver con la incertidumbre de nuestros días (Brunner, 1998) que caracteriza nuestra época, por las transformaciones constantes en todos los ámbitos de la vida humana y especialmente del conocimiento, considerando a éste último como el valor agregado fundamental en todos los procesos de producción de bienes y servicios de un país, los que se da en un contexto mundial abierto e interdependiente que permite a la sociedad mexicana vivir un proceso de transición en el ámbito económico, político, social y cultural. Es necesario tener en cuenta esta realidad cultural cotidiana, que vive el sujeto de manera consciente o inconsciente, mediatizado por el cambio tecnológico de las comunicaciones, que representa un sistema de información constante y revolucionario en la sociedad actual. Young afirma que la modernidad es una cultura de lo nuevo, del progreso y la celebración del cambio que está implícito en la contextualidad de la comunicación entre la enseñanza y el aprendizaje. Esta contextualidad hace referencia al carácter dinámico de la realidad educativa en el aula, que está en el discurso del profesor y por otra parte en la interpretación de los estudiantes, en la que habría que desarrollar sus competencias comunicativas mediante sus habilidades y su capacida crítica. Estas afirmaciones llevan a comprender que el proceso educativo es una realidad compleja, que implica análisis y marcos de interpretación inéditos o por lo menos, no convencionales, que se deben considerar en la formación continúa de los agentes que realizan la labor docente. Es dable, precisar que en la Enseñanza Superior se requieren profesionales con alta capacidad cognitiva y amplia experiencia profesional, en donde su posgrado debe orientarse a formar investigadores en los distintos campos del conocimiento, que a la par se les permita capacitarse por medio de Cursos-Talleres, Diplomados o Especialidades en el ámbito del desarrollo académico.Plantear estas alternativas de formación de docentes para las instituciones Educativas del Nivel Superior, permite reconocer una nueva realidad educativa en la construcción de modelos educativos flexibles, pertinentes y relevantes para una educación que potencialice los marcos de información disponibles, pero en esquemas de organización de saberes integradores, con vinculación pertinente y útil, y sobre todo con una valoración constante de todo ello en la concienciaenfatizando la capacidad del individuo para enfrentar y administrar los cambios ( Ángeles Ofelia, 2000); además de considerar la enseñanza como un proceso de toma de decisiones y al profesor como el profesional encargado de asumirlas (Shavelson y Stern, 1981; Pérez Gómez, 1983).El papel que desempeña el profesor en la complejidad de la vida en el aula requiere reconocer las creencias, intuiciones y representaciones acerca de la educación, así como la naturaleza, características y conducción de los procesos de enseñanza y aprendizaje, de la asignatura objeto de instrucción, de las finalidades y objetivos que persigue la educación, de las características de los alumnos y del contexto institucional; todo ello debe ser objeto de análisis en la capacitación de los enseñantes para interpretar los parámetros de la situación educativa, de diagnosticarla con el fin de tomar las decisiones oportunas para asegurar la buena marcha de los procesos de enseñanza-aprendizaje. En este misma medida se debe proponer como parte integrante de la formación del profesorado un núcleo teórico-conceptual coherente relativo al conocimiento psicopedagógico (Mauri y Solé, 1994).
Para concretar estas ideas, la experiencia en diversas
Instituciones de Educación Superior en el Estado de Hidalgo CENUA (Centro Universitario Allende, como Director Académico) , ITESHU (Instituto Tecnológico Superior de Huichapan, como Jefe del Departamento de Planeación y en la UTVM (Universidad Tecnológica del Valle del Mezquital, como Jefe de Departamento de Servicios Estudiantiles y como Coordinador de Desarrollo Académico y Calidad Educativa, así como en la Universidad del Desarrollo Empresarial y Pedagógico como Coordinador de Licenciaturas Empresariales, en la cuál se presentaban problemáticas en torno a la enseñanza, me permitió diseñar un curso taller denominado "La Didáctica de la Educación Superior" , que tiene como finalidad generar en los docentes un conocimiento didáctico integrador que les permita realizar innovaciones pedagógicas para mejorar la práctica docente con el fin de impulsar la formación docente continua como condición fundamental para mejorar la calidad educativa en las instituciones, ésta se desarrolla en tres módulos que son :Enfoques teóricos sobre el aprendizaje y su aplicación en el proceso de enseñanza , en el que se analizan los aportes teóricos que permitan iniciarse en la construcción de un marco de referencia para el estudio de la práctica educativa, en donde se construye los conceptos de educación y aprendizaje, se aborda los tres paradigmas epistemológicos del Idealismo, Realismo Positivo y el Dialéctico y su relación con la práctica docente, así como su vinculación con las tres teorías del aprendizaje que a continuación se menciona : El paradigma del conductismo, el paradigma del cognoscitivismo y el tercer paradigma denominado Constructivismo. Análisis de la Práctica educativa (Docente, alumnos y contenidos), para desarrollar una actitud reflexiva sobre su propia práctica docente y proyectarla en el contexto educativo institucional. Cabe resaltar que es muy importante que ellos analicen los elementos principales involucrados en la práctica educativa cotidiana como son : el conocimiento integral de los alumnos, las condiciones de los docentes en todos los ámbitos y el conocimiento de los planes y programas. Planeación y Evaluación del proceso de Enseñanza-Aprendizaje, con el fin de proporcionarles elementos didácticos que le permitan replantear y diseñar su práctica educativa, es decir, formar ambientes de aprendizaje. Los propios docentes han expresado las ventajas del curso en relación al aprendizaje de conceptos nuevos, de compartir y aprender de los otros compañeros profesores. Reconocieron también la ventaja de realizar un diagnóstico acerca de la realidad académica institucional y de asumir nuevas posturas acerca del proceso educativo, a partir de la reflexión sobre su praxis educativa en un cambio de actitudes con el afán de mejorar su clase. Los docentes llegaron a expresar incluso que " lo que está en juego es la manera de cómo debemos tratar a la otra persona : como un ser pensante, sensible y significante y que el diálogo educativo es hablar con tus alumnos como seres pensantes".En este sentido, es válido reflexionar sobre la acción retomando el pensamiento, es decir, la acción de pensar sirve para reorganizar lo que estamos haciendo mientras lo estamos haciendo, reflexionando en la acción (Schon, 1992).Plantear el nuevo perfil del docente, que tenga la capacidad de la autoobservación, de reflexión sobre la propia actuación, que sea facilitador, guía que conduzca los esfuerzos individuales y grupales del autoaprendizaje, motivador y que ayude a los alumnos en su proceso de aprendizaje, en donde los métodos educativos y las técnicas didácticas deben poner énfasis en el desarrollo de habilidades intelectuales, dar prioridad a la creatividad, al aprendizaje por descubrimiento y al uso intensivo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.Se puede afirmar como Stenhouse (1993), que la enseñanza debe estar basada en la investigación,porque el conocimiento que se enseña en las universidades se gana a través de la investigación, y es concebida como una enseñanza basada en la indagación platónica, en donde se desplaza el equilibrio de poder hacia el alumno, y al mismo tiempo el docente que utiliza este método de enseñanza debe adoptar una posición de investigación para su propia práctica docente.En la praxis con los docentes que asumen la reflexión de su propia práctica educativa se logra asimilar un cambio de actitud con respecto a esa relación triangular alumnos y contenidos, su propia autoevaluación, en la que los propios alumnos le demandan nuevos roles como son : el ser práctico, reflexivo, innovador, responsable, empático, entre otros; cabe resaltar que el programa de formación docente se debe centrar en un modelo de reflexión en torno a la práctica, en equipos de profesores, participativo, con la posibilidad de ofrecer elementos de análisis basado en las teorías, modelos y explicaciones que provienen de la investigación educativa, y que posibilitan la dimensión de intervención psicoeducativa en nuevas estrategias de enseñanza.La experiencia nos remite a que no existe un modelo de enseñanza, sino que cada docente elabora sus propias estrategias para abordar el proceso educativo, con el fin de estar en una constante autoobservación y autoevaluación de su misma práctica educativa bajo un marco de referencia de carácter multidisciplinar, de conceptos referentes al desarrollo, aprendizaje, cultura y educación.La metodología apropiada en la formación de docentes debe estar basada en la indagación crítica, análisis de la realidad institucional, centrado en las diversas aproximaciones teóricas y en la investigación educativa, con el fin de articular un saber y un saber hacer en la enseñanza.Todo lo anterior me permite visualizar que involucrar a todos los agentes educativos en una Institución hace que se construyan los ideales universitarios y educativos, en principal orden los docentes, quienes deben asimilar el nuevo modelo educativo y estar directamente en el ejercicio educativo con los alumnos, siendo ejes transformadores de la praxis educativa.Conclusión:A lo largo de este trabajo, he intentado justificar una determinada manera de abordar la capacitación y actualización de los docentes para las Instituciones de Educación Superior, a partir de la propuesta de intervención que he tenido oportunidad de aplicar en diferentes ámbitos institucionales, pero con el objetivo de contribuir en mejorar la calidad académica en cada una de ellas, este empeño se materializa por el esfuerzo de innovar y aportar una propuesta que nace de un intento simultáneo en la continua preparación y experiencia profesional que me obliga a reconsiderar los contenidos y prácticas en un programa consolidado de formación continua para los profesores insertos en el nivel de Educación Superior. Cabe hacer la reflexión que muchas veces el formador de docentes habla de constructivismo y él se vuelve un expositor especialista en el tema, cayendo en el tradicionalismo y no en un verdadero facilitador del conocimiento, las actividades de aprendizaje en una capacitación de docentes debe estar armado de tal manera que permita en los participantes la construcción de su propio conocimiento y pueda transformar su práctica cotidiana docente y así que pueda realizar innovaciones o propuestas educativas, esto siempre hay que tenerlo presente en los talleres de formación docente.Me quedan algunas interrogantes, existen compañeros que estudian esta maestría y tienden a manejar y ampliar su vocabulario en los niveles de participación, pero realizan muy pocas innovaciones o cambios en su práctica cotidiana educativa, ¿Cómo asegurar que los conocimientos asimilados sean ejes transformadores en la práctica cotidiana en el aula?Ante este planteamiento queda pendiente establecer que el trabajo docente en la formación de los futuros profesionales del siglo XXI, debe conocer una serie de políticas educativas tanto mundiales como nacionales, ¿Cuáles son las nuevas tendencias de la Educación Superior?, y al mismo tiempo irse formando en temas como Competencias profesionales, Transversalidad del conocimiento, Flexibilidad Curricular, Innovación educativa, Nuevas Tecnologías de la Información y comunicación, Diseño Curricular, Didáctica, Nuevos modelos educativos centrados en el aprendizaje, Tutoría entre otros temas de relevancia, es aquí donde se tiene todo un reto por delante.Bibliografía :Alba, Alicia de ( comp. 1998). Posmodernidad y Educación. Colección : Problemas educativos de México. Centro de Estudios sobre la Universidad. México: Porrúa. Angeles Gutierrez, Ofelia (2000). Educación basada en competencias : ¿Una alternativa de transformación del currículo? en La Educación para el Siglo XXI.México : ANUIES. ANUIES (2000). La Educación Superior en el Siglo XXI. Líneas estratégicas de desarrollo.Brûnner, José Joaquin (1998). Globalización Cultural y Posmodernidad. México : Fondo de Cultura Económica. Coll, Cesar (1991). Constructivismo e intervención Educativa ¿Cómo enseñar lo que se ha de construir? Ponencia presntada en el congreso internacional de Psicología y educación, Madrid.Coll, Cesar (1999). Un marco de referencia psicológico para la Educación escolar, la concepción constructivista del aprendizaje y de la enseñanza, en "Desarrollo psicológico y Educación, Madrid : Alianza, p. 435-453.Díaz Barriga, F. Y Hernández, G. (1998). La función mediadora del docente y la intervención educativa en Estrategias docente para un aprendizaje significativo, México : McGraw-Hill.Elliot, J. (1993). El cambio educativo desde la investigación-acción. Madrid : Morata.Giroux, Henry A. (1998), La pedagogía de frontera en la era del Posmodernismo en Posmodernidad y Educación. Centro de Estudios sobre la Universidad. México: Porrúa.Gore, Jhon (2000). Reconsideración de la enseñanza de valores : El papel de la educación cívica en La Educación para el Siglo XXI. México : ANUIES.Hernández Rojas, Gerardo (1995). Paradigmas de la psicología educativa. México, ILCE, Maestria en Tecnología Educativa.Marcelo, C. (1995). Constantes y desafíos actuales de la profesión docente . Revista de Educación, 306, 205-242.Mauri, María Teresa e Isabel Solé (1998). La formación psicológica del profesor: un instrumento para el análisis y la planificación de la enseñanza en Desarrollo Psicológico y Educación, Vol. II. Madrid : Alianza. Pozo, J.I. 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miércoles, 14 de julio de 2010

"LA CAPACITACION DOCENTE"




En estos momentos, la capacitación docente nos lleva a plantear algunos interrogantes y reflexiones; ya que ella asume un rol protagónico como forma de solucionar gran parte de los males por los que atraviesa la educación.
Se le pide a ella que de respuesta a los fracasos de los mitos acuñados durante años. El primero de ellos: "la letra con sangre entra"; que dio lugar a su versión opuesta, más reciente y actual: " el aprendizaje como placer", que pretende hacer aparecer al maestro como SHOWMAN.
Estas formas de aprender jugando casi sin darse cuenta, "indolora", pueden ser eficaces para el aprendizaje de un técnico o la adquisición de una destreza física, pero no sirven para realizar aprendizajes profundos o lograr un sujeto que se cuestione a sí mismo y al mundo en el que vive y que sea capáz de pensar sobre la racionalidad de los medios y sobre todo, la de los fines.
Por otra parte, el ingreso de medios tecnológicos al ámbito escolar, resultaría inútil si únicamente se los usara en forma lúdica para convencer a sus alumnos de que aprender es tan divertido como mirar televisión. Los niños, que no son tontos, intuyen que esto no es cierto.
Los maestros tampoco lo son, y viven a diario la fuerte contradicción en la que están inmensos y sometidos.
Ya se trata de convertir a los hombres en sujetos autónomos, sino de satisfacer sus deseos inmediatos, de divertidos al menor costo posible. El individuo posmoderno, conglomerado desenvuelto de necesidades pasajeros y aleatorias, ha olvidado que la libertad era otra cosa que la potestad de cambiar de cadenas y la propia cultura algo más que una pulsión satisfecha.
Creemos que en la "cultura light" de liviandad y apariencia no deja de atravesar también la temática de la capacitación docente.La capacitación docente supone el aprendizaje de un adulto, que necesariamente debe transcurrir en el tiempo y requiere de esfuerzo y deseos de cambio. Preocupa la pretensión de recurrir a modelos que disten de considerar la temporalidad necesaria para aprender en los términos de la capacitación docente. Así aparece la capacitación restringida a la "lectura de algunos cuadernillos" durante tiempos y reuniones escasas, con la pretensión de mejorar la calidad de la educación, la eficacia docente y en definitiva el rendimiento de los alumnos.Parecería que esto responde a la concepción posmoderna de tiempo, cuyo rasgo peculiar es el aceleramiento, la rapidez, la vertiginosidad y su relación con logros efectivos, eficaces y eficiente. Todo debe concluir a resultados inmediatos y acotados en el tiempo. La contracara de este tipo de funcionamiento es la superficialidad, los cambios aparentes y puestos en la vidriera como una de las formas de la cultura del exhibicionismo. Desde los organismos oficiales, lo importante es el éxito o el prestigio de la capacitación docente, medios en términos cuantitativos: a cuántos docentes se capacitará, cuál de la instituciones capacitadores va a tener más demanda. Desde los docentes, lo fundamental es acreditar el mayor puntaje posible para garantizar su puesto de trabajo. Los padres, solicitar de la escuela regularidad y, continuidad en la asistencia de sus hijos, además de algunos "estigmas" sociales que son indicadores aparentes de calidad educativa: computación, inglés, gabinete, psico-pedagógico, etc. Cuando 1993 fue declarado como año de la capacitación docente, en la que se intentaba seguir a rajatabla las prescripciones de la Nueva Ley Federal de Educación (abril 1993) en sus artículos 46, 47 y 53(6): la capacitación juega un triple papel: mejorar las condiciones laborales, proponiendo un espacio grupal de adultos pensando juntos, de salida de la situación de regresión en la que se permanece durante 4 u 8 horas estando con los alumnos y en este sentido de saneamiento mental. Finalmente de mejora de la propuesta pedagógica por el insumo que ella provee y como posibilidad de lograr líneas de coherencia institucional.He aquí donde la capacitación se torna en un derecho ganado en infinitas luchas gremiales y en un deber pero sobre todo para uno mismo: como profesional.
Creemos fervientemente que, dotando al docente de herramientas metodológico- didácticos es posible garantizar que los alumnos aprendan más y mejor. Cuestionamos los modos de implementarlas y la falta de medios para redireccionarlas y hacerla más adecuada con esto se pretende enfatizar la necesidad de un seguimientos evaluativo (real) de la capacitación docente, es decir, en su relación directa con el mejoramiento de la propuesta de enseñanza y su impronta en el aprendizaje de niños y adolescentes. - Son objetivos de este trabajo:
- Analizar el lugar de la capacitación docente en el marco de la Ley Federal de Educación y en el discurso de los diversos actores involucrados en el sistema educativo.
- Cuestionar las modalidades de la capacitación docente que se hallan en la actualidad.
- Desarrollar una propuesta alternativa de la capacitación docente.

La capacitación docente : una práctica sin evaluar


"... pues sucede lo mismo en la enseñanza que en la agricultura. Una vez que están sembrados todos los campos, la única forma de incrementar el rendimiento es mejorar los nutrientes y las técnicas de cultivo". (WILLLIAN LOXLEY)
-La preocupaciones actuales se nuclean alrededor de la retención de la retención de la matrícula escolar y de la prevención y atención del fracaso escolar. Cuando se hacer referencia a la calidad de la educación, se suelen tomar en cuando dos aspectos:
a) La dinámica y organización del sistema que no logra dar respuesta satisfactoria para superar el fracaso escolar, el desgranamiento y/o la deserción. b) El bajo nivel de desempeño de los alumnos en función de los aprendizajes y competencias que provee la escuela.
- Se cuestiona, pues, para qué sirve lo que se enseña en la escuela, la significatividad de estos saberes y su validez en relación con sus destinatarios. Una sociedad democrática y justa necesita que la escuela cumpla adecuadamente las funciones de transmisión, recreación y producción de conocimientos. Esas pretendidas funciones hoy no se cumplen en forma óptima. Las críticas hacia la escuela se dirigen hacia el vaciamiento del ámbito educativo.
- Paradójicamente, se apela de manera prescriptiva a la educación como forma de solucionar la mayoría de los males que padece la sociedad actual. Al mismo tiempo los cuestionamientos a la escuela se tornan cada vez más agudos. Se habla del escaso tiempo dedicado al aprendizaje, los problemas de choque cultural ente el ambiente del alumno y el de la escuela, la gran heterogeneidad de las edades y antecedentes de los alumnos, la falta de incentivo para que los maestros trabajen mejor, etc. Pero lo más probable es que estos factores sean síntomas y no causas de la baja calidad de la educación.
-Son muchos los autores que coinciden en " apostar" al docente, como el elemento de fuerza que garantizaría el cambio educativo. " Toda discusión acerca de la escuela termina allí: no existe transformación que no pase por el docente. Quizá sea aquí donde haya que concentrar todos los esfuerzos y también el grueso de los recursos si se quiere hacer de la escuela una verdadera puerta de ingreso a la ciudadanía y la competetivad. (TENTI FANFANI, E).
-Parece claro que el maestro continuará siendo uno de los medios principales para el mejoramiento de la propuesta educativa. Un aspecto fundamental es lograr mejorar los conocimientos y destrezas de los maestros. Es así como, en el marco de la crisis que atraviesa a la educación en general y a la escuela en particular "la capacitación docente se exige como tabla de salvación".
-Desde hace más de una década, en nuestro país, se intenta a través del perfeccionamiento docente reorientar esta problemática.
- Se crean instituciones educativas con diferentes ofertas de capacitación; se instala, en el discurso de la calidad de la educación, la mejora a través de los dispositivos de perfeccionamiento y actualización.
-Pero la representación social de que la capacitación docente es la tabla de salvación para el mejoramiento de la educación está abriendo interrogantes y planteando problemas hasta ahora postergados. Lleva ya varios años instalada y mentada, y sin embargo no se logran los resultados esperados.
-Si la escuela se plantea la temática de los aprendizajes significativos ¿ No tendría la capacitación que peguntarse por la enseñanza significativa?; ¿No había que preguntarse por la calidad de la capacitación?, ¿ La capacitación docente ha alcanzado los niveles cualitativos suficientes?, ¿ O es que la calidad de la propuesta de capacitación no es la adecuada?; ¿ Será ella realmente la solución para la crisis actual?; ¿ O será que los supuestos de los que parte no son los correctos?.
-Si pretendemos sacar a la capacitación docente (CD) de la actividad del discurso pedagógico que la deja fuera del pensamiento crítico, tal vez haya que volver la mirada hacia preguntas que parecen ingenuas. ¿ Para qué capacitar al docente? y más aún, ¿ para qué esta escuela ¿.
-Develar las actividades no es tarea fácil, ya que se hallan muy instaladas y con respuestas que apelan a generalidades y eslóganes que resultan difíciles de eliminar.
-En la investigación educativa y en la bibliografía especializada, pueden encontrarse abundantes estudios y resultados referidos a la evaluación de alumnos, y muchos menos relativos a otros elementos que intervienen en la enseñanza, como es la evaluación de profesores y de centros.
-Se trata tanto de carencia de dispositivos de evaluación real de la capacitación docente, como de procedimientos fallidos para abordarla. El desafío está en generar espacios y tiempos racionales que permitan dar cuenta de la relación directa entre capacitación docente y su impacto y efecto en la práctica escolar.

La práctica Educativa en el Escenario de la escuela:


"Vivimos el tiempo que hemos aprendido.La educación escolar es la matriz del tiempo bloqueado.Todos los defectos de nuestra organización del tiempo están Inscriptos en el tiempo escolar, en su forma pura.La filiación es evidente. Tiempo cenado.... excesivamente Sobrecargado." (ALBIN MICHEL, LA REVOLUTION DU TEMPS CHOISI. ECHANGE ET PROYECTS TS (1980)
- La práctica escolar desde un enfoque ecológico es un campo atravesado por múltiples dimensiones: ideológicas, sociopolíticos, personales, curriculares, etc. - El desempeño interactuado en estas instancias convierte a la socialización es uno de los recursos más fuertes de profesionalización docente. El proceso de socialización tiene lugar dentro de un ámbito de significaciones peculiares que algunos dieron en llamar " CULTURA ESCOLAR". - La simultaneidad de tareas a la que están sometidos los docentes, les exige respuesta inmediatos. Esto lleva a no poder discriminar ni priorizar los aspectos esenciales de la función educativa. - JACKSON: Señala que los maestros y profesores " viven en la inmediatez de la práctica educativa diaria". Esto conduce a la resolución continua de problemas, y favorece el desarrollo de un " pensamiento educativo concreto". Para este autor algunos de las consecuencias son: actitudes de " simplicidad pedagógica ", así como ciertas dificultades para auto analizar criticarse y reflexionar sobre la propia práctica de enseñanza. El esquema práctico de pensamiento propio del docente está conformado más pro instituciones que por razonamientos científicos - técnicos, preocupado como está por resolver situaciones centradas en el "aquí y ahora". -Tomando las simples pero profundas palabras del maestro LUIS F. IGLESIAS, " es necesario recordar, que en educación no hay conclusiones repentistas, sino procesos casi siempre lentas y largas, y aún difíciles de recorrer...". -El maestro o profesor, también, como los niños y adolescentes, necesita de " un tiempo de asimilación" para apropiarse de los nuevos conocimientos.
Algunas reflexiones sobre la génesis de la cultura de la inmediatez.
-La realidad sociocultural actual exige de la escuela otras funciones. Ya no la transmisión cuantitativa de conocimientos, sino la de facilitadora de reflexión crítica sobre algunos de ellos. Y además la de capacitadora, para buscar y hallar la información necesaria para resolver las situaciones problemáticas de la vida. A esta altura, el rol del docente se torna central, ya que se hace necesario repensar su función.
- Para dar respuesta a la necesidad de ajustar la escuela al mundo actual, para superar el retraso que la torna cada vez más arcaica, surgen diferentes propuestas de la mano de los distintos actores políticos. No se mira hacia atrás ni se piensa en lo que si está haciendo, se empieza siempre de nuevo se necesitan logros rápidos. Los tiempos políticos, que generan cambios en las gestiones, interrumpen generalmente los proyectos, que se están llevando a cabo, para iniciar otros. Todo comienza de nuevo. No se evalúa lo que se está haciendo, parecería que importa más el protagonismo de los nuevos actores de la gestión, que el contenido de la tarea en sí. Es así como el factor tiempo en lo educativo queda neutralizado.
- Rasgo característico de la " cultura de la inmediatez", un pensamiento fuertemente impregnado por " el hoy y aquí ", en todos los actores comprometidos con el sistema. Todos dicen estar en el lugar que corresponde, pero todos saben que están en falta, que la escuela está deteriorada, que los resultados no son satisfactorios ni responden a la esperado.
-Parecen, pues que está instalado un mecanismo que en términos, freudianos lleva implícita una lógica de la sin razón. Según FREUD, el mecanismo psíquico que subyace en este tipo de patología es la renegación. Esta lógica de pensamiento supone una afirmación y una negación simultaneas. Otras teorías, prefieren conceptuar esta temática como " apariencia pedagógica". Se hace referencia con esta noción a la " ilusión" de estar logrando efectivamente, en el campo de la educativo, los objetivos propuestos y demandados por la sociedad. Se crea así un aparato que enmascara, encubre y justifica la parálisis real del sistema.

Algunos efectos de la cultura de la inmediatez:
-Se puede decir que esta cultura de la inmediatez, esta lógica de la renegación o esta ilusión pedagógica separa el pensar del actuar en su posibilidad dialéctica. El ámbito, del pensar, del reflexionar, y más aún del escuchar al otro, queda inhibido.
- Esta falta de tiempo que se traduce en falta de espacio para " pensar con otro", para " escucharse y escuchar al otro", es otra de las facetas de lo que llamamos "cultura de la inmediatez". La imposibilidad de escuchar al otro, de poder "descentrarse" del propio punto de vista, caracteriza con mucha frecuencia a la institución escolar.
- Cuesta mucho instalar la autocrítica en los distintos actores. Todo se deposita afuera, todo depende de los otros, no de uno.
- Las sugerencias u orientaciones son interpretadas con carácter de obligatoriedad. Todo se torna prescriptivo y guiado por el deber ser. Pero lo significativo es que esta tendencia la sigue la palabra, la acción discurre por otro camino. En el plano de la actuación concreta, se mezclan las relaciones personales, afectivas, con los canales informales de comunicación, y muchas veces se instituye la trasgresión como defensa. De este modo crece, cada vez más, la distancia entre ser y deber ser. - Creemos que esta " cultura de la inmediatez" necesita ser superada, ya que constituyen en si mismo una trampa que no permite cumplir con la finalidad de la escuela; todos los actores vinculares con la práctica educativa (capacitadores, técnicos, maestros /profesores, padres, auxiliares de mantenimiento, etc) tomen conciencia de la importancia del vector tiempo en la producción de los aprendizajes, tanto de los adultos como de los niños /adolescentes.

¿Qué es capacitar?


"Vivimos en un mundo de complejidad creciente y comprensión retardada" (EDGAR MORIN)- Es de suma importancia el condicionamiento que ejerce el nombre ( significante) sobre aquello a lo que esta aplicado. La marca que instala en el concepto, entidad y/o persona suele atravesar fuertemente su significación. Esto nos ha llevado a bucear en la etimología de la palabra " capacitación", que es posible relacionar con el desarrollo histórico que han tenido los dispositivos de capacitación.

Capacitar es:

a) Dar cabida:Vacio-Poder-Capaz-incapaz
b) Contener: Capacidad

c) Capacitar como potencialidad: relación potencia -acto

a) En primer lugar, capacitar hace referencia a " dar cavidad", que puede pensarse como crear un espacio para incorporar lo que no está, o como " hacer lugar" para completar lo que falta.

b) El concepto de capacitación desde lo etimológico conlleva la idea de contención con la connotación " psicologista" de la palabra: sostener para evitar el desborde emocional.

c) La otra acepción encontrada en la etimología de la palabra " capacitación" alude a "recapacitar", "recordar".
Parece, pues, hallarse aquí el famoso mito de la caverna de Platón, donde conocer es recordar, iluminar algo que estaba a oscuras.
Muchos de lo que sucede en el aula, no es traído a los cursos de capacitación. No es que sea intención del docente ocultarlo; en verdad, creemos que no le es posible registrarlo todo, en la sociedad en la que se encuentra.
Así es como la capacitación corre por un camino y la practica por otro. Esto llena a que el docente, solo en el salón de clase, deba hacer la síntesis o la elaboración de lo que se " fuera dado" en el otro espacio, el de la capacitación docente.
He aquí la idea platónica de iluminación.
El solo, en la escena de la practica, tiene que reinterpretar y aplicar " la vista en el otro lugar", el solo tiene que tender el puente entre teoría y practica.
Solo el tiene esa posibilidad.
También se observa en la formación inicial: el futuro maestro se pone en contacto con más teoría que practica.
d) Capacitación como potencialidad; relación potencia-acto. La capacitación docente puede entenderse también desde la perspectiva etimológica en los términos de la relación potencia-acto desarrollada por Aristóteles. "La potencia es la materia considerada dinámicamente, estos es, en sus posibilidades; en este sentido puede decirse, por ejemplo, que el árbol es una mesa, pero no porque lo sea ahora y de hecho, sino porque lo es como posibilidad: en términos de Aristóteles, el árbol es la mesa en potencia.
Por otro lado, el acto es la forma dinámicamente considerada, es decir, la forma realizada, consumada, y en el caso extremo, en su perfección, en este sentido, el árbol que vimos el árbol en acto. Acto se opone a potencia, como realidad se opone a posibilidad." Actual ", pues, en el lenguaje de Aristóteles significa "real" por aparición a lo "posible" o "potencial". Entonces, de allí surge el "posible" o "potencial". Entonces, de allí surge el termino actualización utilizado como sinónimo de capacitación.
Los dispositivos de capacitación docente vigente solo toman el primer termino de esta relación: la creencia de que la posibilidad conduce inmediatamente al cambio; se llega, pues, a concluir apresuradamente que la potencia garantizar el acto.
El supuesto de transferencia línea y directa queda invalidado por los hechos. La potencia es necesaria pero no suficiente. Por ello un seguimiento evaluativo constante de la practica(acto) profesional, docente, para que pueda concluirse que efectivamente se logro la potencialidad, la capacitación prevista.La capacitación docente es un subsistema dentro del sistema, podemos llegar a concluir que adolece también el seguimiento evaluativo.

Conclusiones:
Bajo la figura de un Segismundo, príncipe de Polonia, que sigue recitando su escena en el medio de drásticos e inesperados cambios de decorado, risas del publico e intervenciones permanentes de los tramoyistas.Esteve describía en 1994 la situación actual de la docencia(Esteve 1994).Con enorme dramatismo, el autor reconocía, en ese actor desconcertado que solo conoce la letra de Calderón, algunos de las reacciones de los docentes ante los cambios que están teniendo lugar en la escuela, en el marco del escenario social, político, económico y cultural de este fin de siglo; muchos de ellos tan desconcertantes como el agregado de un telón fucsia y maniquíes de pelucas de colores en el decorado de la escena XIX de La vida es sueño. Algunos docentes, dice Esteve, deciden no tener en cuenta el cambio de decorado, y continúan, fatalmente descolocados, recitando su escena. Otros, en cambio, deciden detener la representación, y plantean al publico y a los tramoysistas los problemas del cambio de decorado, bien para que los dejen continuar con su libreto - que, después de todo, es lo que saben hacer- bien, para involucrarlos en la resolución de una situación que se ha vuelto incomoda, que ha distorsionado el lugar, los actores y hasta al publico mismo. En esta fantástica metáfora del malestar del docente de hoy, Esteve revela varios aspectos del problema de la formación y la practica de maestros y profesores: la soledad en la que deben resolver los desajustes entre el personaje y la escena; la dificultad para involucrar a todos los actores en la resolución de estos desajuste; los problemas para recolocarse en la nueva situación cuando se dispone solo del libreto de Calderón.
Asistimos hoy a un replanteamiento del ejercicio docente, de los roles magisteriales, de las nueva tareas de la enseñanza y de las implicaciones que tales revisiones tienen en el campo profundos que se están produciendo en diversos terrenos, que ponen en cuestión las bases mismas de la escuela y de la formación y práctica de maestros y profesores. ¿ Cómo transformar la escuela moderna concebida hace trescientos años, en una institución que responda a las necesidades de un mundo globalizado, de una cultura mas mediática, de unos niños que sobre muchas cosas saben mas que nosotros, de un mercado de trabajo flexibilizado cuyas demandas formativas mutan constantemente? ¿ Cómo respetar las diferencias culturales a través de una institución cuya estructura es profundamente homogenizante? ¿ Cómo formar para el ejercicio ciudadano en la era de la política mediática, de la postpolitica? ¿ Cómo confiar en el sentido de lo que enseñamos si las certeza científica y la confianza ilustrada en el progreso indefinido del conocimiento están siendo profundamente cuestionadas?.• Nuestra búsqueda parte del planteo de los problemas históricos y actuales del subsistema formador. Sigue por la discusión de posiciones, muchas no saldadas, sobre temas clave para el campo de la formación de docentes y propone, finalmente, algunas alternativas para pensar hacia dónde y cómo comenzar a cambiar.• Por supuesto, sólo es un camino posible.
"si buscas la verdad, prepárate para lo inesperado, pues es difícil de encontrar y sorprenderte cuando la encuentras".Heraclito